miércoles, 15 de enero de 2014

Un muerto en España


Mataron a Federico cuando ya no les quedaba nada
Le mataron perdidos en la mirada
Cayeron sus cuerpos venciendo al aire
Sus ojos ya no estaban acorazados

Que tarde perdida en el tiempo por la injusticia
Si alguien la recupera solo será en el recuerdo de Federico

¿De que sirven tus recuerdos Federico?
¿De que sirven estas miradas perezosas?

Pobre indiferente y tan común como una hierba
Pobre de esperanza
Y llena de amor

Con todas tus voces te he recuperado
mi poeta muerto en un pedazo de España

donde le mataron  sin mirada.



martes, 14 de enero de 2014

Insomnio



Acumular como agua en mano,
Algo que decir,
Y las Palabras se sientan afuera.
La sensación dibujada en el aliento.

Acumulación en claves de silencios
En horas frente a la noche,
En la suspensión de
Cuando duermen todos los ruidos.

Y se libera,
Nos  Deja nos libre.

Y Empieza, entonces,
La  gesta de escribirte, de decirte.

Hoy traigo otra vez en mis manos el corazón.
Arraigando en tu música y en esas palabras

La montaña y la mujer.


En un cuarto oscuro y frente a la ventana. La proximidad, la espesa cortina, el vidrio detrás, el postigo al final. Le debería esperar la luz.

Había sentido calor toda esa noche. La humedad tropical la había bañado.  Atravesó la cortina, corrió la hoja de  la ventana, movió los postigos. Espero la luz, y la luz entro.  La brisa, el olor a mar se liberaron en sus sentidos.

Quieta miro la isla desde su ventana y faltaba la montaña. Había desaparecido.

Como si aquella misma montaña se le hubiese caído encima, sintió un golpe enorme, intestinal. Luego, en silencio, aterrada, se dio cuenta que la montaña estaba en sus entrañas, y crecía y la destruía